
Quise cortar la flor
más tierna del rosal,
pensando que de amor
no me podría pinchar,
y mientras me pinchaba
me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa, es una rosa
Y cuando abrí la mano
y la deje caer
rompieron a sangrar las llagas en mi piel
y con sus pétalos
me las curo mimosa
que una rosa es una rosa, es una rosa.
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